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Régimen Disciplinario en la LOSEP: ¿Por qué una amonestación hoy puede ser tu destitución mañana?
En el ecosistema del servicio público en nuestro país, existe la falsa creencia de que las sanciones menores —como una amonestación verbal o escrita— son simples "llamados de atención" sin mayor trascendencia. Sin embargo, tras las últimas reformas a la Ley Orgánica del Servicio Público (LOSEP) y su Reglamento, el panorama ha cambiado drásticamente: hoy, el régimen disciplinario es acumulativo y punitivo.
Abg. Marcos Yánez Blum, Mgtr.
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Si eres servidor público, no puedes tomarte a la ligera ninguna notificación de inicio de proceso disciplinario. Aquí te explicamos las razones técnicas y estratégicas para defenderte desde el primer día.
1. El peligro de la acumulación: El camino a la destitución
La normativa actual es clara: la reiteración en faltas disciplinarias no solo afecta tu nota de la evaluación de desempeño, sino que configura la base legal para una destitución. Lo que empieza con una sanción mínima, como una amonestación verbal en tu expediente, al momento de recibir reiteradas amonestaciones, se construye en el antecedente necesario para la disminución de la calificación de la evaluación del desempeño y que así la institución pueda activar una causal de destitución.
Recordemos que la reiteración de las sanciones provocarán que en la siguiente ocasión se reciba una amonestación más fuerte: primero tendremos las faltas leves clasificadas en verbales, luego las escritas y posterior a ella, las pecuniarias, que dan pie a las suspensiones y que a su vez configurarán la causal de destitución, como faltas graves.
Por lo tanto, en los tiempos actuales, esperar a enfrentar un sumario administrativo por una falta grave, no es la mejor estrategia. La defensa efectiva comienza impugnando incluso la sanción más pequeña, evitando que tu hoja de vida se convierta en un expediente listo para la desvinculación.
2. Blindaje preventivo: Exigir los instrumentos internos
Uno de los errores más comunes del servidor es defenderse usando únicamente la LOSEP como referencia general. Sin embargo, la clave de una defensa exitosa reside en la especificidad.
Para estructurar una contestación sólida, es imperativo solicitar formalmente a la Unidad de Administración de Talento Humano (UATH) los siguientes instrumentos:
Reglamentos Internos de Trabajo: Donde se detallan las faltas específicas de la institución.
Lineamientos de Procedimiento de Sanción: El "paso a paso" que la autoridad debe seguir obligatoriamente.
Manuales de Puestos: Para verificar si la supuesta falta realmente corresponde a tus competencias del cargo ejercido.
Cualquier vulneración al procedimiento establecido en estos manuales internos puede anular la sanción por vicio de procedimiento o violación al debido proceso.
3. La contestación: Más que una simple negativa
Contestar una notificación disciplinaria no es solo decir "yo no lo hice", o "mis compañeros también deben ser notificados". La contestación también requiere un análisis de tipicidad: ¿La falta que se me imputa está exactamente descrita en la norma? ¿Se está respetando la proporcionalidad de la sanción?
Si no solicitas y analizas los instrumentos internos de tu institución, estás peleando a ciegas. La administración pública está obligada a seguir su propia normativa interna; si se apartan de ella, tienes la clave para invalidar la sanción, sobre todo, cuando la misma es injusta.
4. La impugnación: ¿Demandar para anular la sanción?
En la práctica no es común activar el órgano jurisdiccional para anular una amonestación verbal, escrita o pecuniaria, considerando que pasarán entre 12-18 meses para obtener un resultado. Sin embargo, conociendo que las instituciones no son afines a reconocer los errores que hayan incurrido en el trámite de la amonestación, la demanda contenciosa administrativa se erige como la única vía elegible para su impugnación.
Por ello, teniendo los fundamentos para sustentar una teoría del caso sólida que permita anular la sanción, se convierte en la vía adecuada para desarmar una causal de destitución a futuro, así esta demanda tenga como pretensión la anulación de una amonestación verbal.
Recomendación estratégica: Nunca firmes un "recibido" o aceptes una sanción sin antes haber revisado si el procedimiento interno de tu entidad fue respetado a cabalidad. Tu estabilidad laboral depende de la limpieza de tu expediente.
Para enfrentar procesos disciplinarios con una estrategia técnica y proteger tu carrera en el sector público, busca respaldo experto y profesional, no lo tomes a la ligera.
La asesoría legal especializada en Talento Humano y Defensa del Servidor, te la brindamos en MYB-Consultores.
Hasta el final por lo legal.
