Defensa de Auditorías de la Contraloría General del Estado y actos del sector público

Glosa injusta anulada en sentencia del Tribunal Contencioso Administrativo
Breve resumen de la victoria de hoy por la anulación de una glosa en una EP de la ciudad de Quito, celebrándola con esta dedicatoria:
6/10/20262 min read


Después de 16 meses, hoy es un día para celebrar, pero también para respirar profundo y reflexionar sobre el contexto actual de las auditorías gubernamentales efectuadas por la Contraloría General del Estado a los servidores públicos.
Este mediodía fue dictada la sentencia oral que anula definitivamente una glosa de cuarenta mil dólares dictada por la Contraloría General del Estado. Detrás de esa cifra tan fría hay un cliente, servidor público, una persona, que vio su patrimonio, su carrera y su paz mental completamente amenazados por una decisión administrativa profundamente injusta y desproporcionada.
En la realidad económica actual de nuestro Ecuador, cuarenta mil dólares no son solo un número en un papel; representan, de forma literal, el equivalente a trabajar sin descanso durante cuatro años enteros solo para pagar una deuda impuesta por un órgano de control con el afán de sancionar sin miramientos. Cuando asumimos la defensa de una causa contencioso-administrativa, sabemos perfectamente que no se trata únicamente de cobrar los honorarios y de obtener una sentencia favorable; se trata también de ponerse en los zapatos de quien confía en ti y entender que estás defendiendo aspectos de su vida y su futuro.
Este caso en particular fue una verdadera batalla contra este absurdo legal. La Contraloría pretendía responsabilizar a una servidora, basándose exclusivamente en su firma en un documento sin considerar las garantías básicas del debido proceso ni las normas procesales en la etapa administrativa. Jamás quisieron considerar que dicho documento no tenía relación alguna con la observación imputada. Ver cómo la Contraloría ignora la realidad administrativa diaria de las funciones de un servidor público genera una preocupación enorme, pues como conocemos, las resoluciones de la Contraloría gozan de presunción de legitimidad. Pese que la estrategia legal era impecable, el peso de pensar en lo que pasaría si el resultado no era favorable es algo que sinceramente quita el sueño., puesto que la decisión final queda en los juzgadores, quienes con su sana crítica deberán decidir si conceden o rechazan la pretensión. Y por estos motivos, estas causas se pueden ganar o perder., todos conocemos el escenario actual, por la forma en que se están utilizando las auditorías en contra de servidores públicos para imputar multas, glosas y órdenes de reintegro.
Fueron días y noches sin descanso, concentrado y analizando los argumentos para anular esta glosa, repasando cada elemento probatorio que coadyuve a obtener el resultado. Este sacrificio rindió sus frutos hoy, cuando recibimos la decisión que confirmaba la anulación de esta glosa totalmente infundamentada.
Sin embargo, este éxito rotundo no es solo mío. Este triunfo nació de una sinergia perfecta y del compromiso inquebrantable de mi cliente. Su colaboración durante todo el proceso fue impecable: se movilizó, recolectó cada prueba necesaria y entregó la documentación requerida con una puntualidad milimétrica acogiendo mi asesoría. Esa confianza mutua y respuesta oportuna nos permitieron estructurar una demanda contundente ante el Tribunal. El éxito en estos juicios es un trabajo en equipo entre el abogado y el cliente que deposita su fe en él.
Más que un gran logro profesional, que otra sentencia más para ser referida en futuros casos, esta decisión judicial es una tregua y un acto de justicia para una persona honesta que hoy, finalmente, puede estar tranquila y seguir adelante con la frente en alto.
Para el cliente que confió en mi, un abrazo y unas sinceras felicitaciones. Su glosa está anulada!
GANAMOS!!!
